Jesucristo y el Proceso de Canonización de la Biblia
Figura histórica y religiosa considerada el hijo de Dios y salvador en el cristianismo, y un importante profeta en el islam.
Introducción Jesucristo (Jesús de Nazaret), nació entre el 4 a.C. y el 7 d.C., y fue un predicador judío y líder religioso crucificado por el gobernador romano Poncio Pilato en Jerusalén entre los años 30 y 31 d.C. Jesús, figura central del cristianismo, la religión con más seguidores en el mundo, es el protagonista de la vida, enseñanzas, muerte y resurrección que se narran en los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) que constituyen los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento. Sin embargo, en la época de Jesús no existía un solo libro llamado “Evangelio”. Sus palabras y vida se transmitieron primero de forma oral y luego a través de diversos documentos escritos; cuáles de estos documentos serían considerados “sagrados” se determinó al final de un largo y complejo proceso de canonización que duró aproximadamente cuatro siglos. La palabra “Evangelio” proviene del griego “εὐαγγέλιον” (euangelion) y significa “buena noticia, mensaje”. En este artículo, abordaremos el proceso de canonización del Evangelio comenzando desde la vida de Jesús, de manera periódica y con todos los detalles. Primer Período: Jesús Histórico y Su Época (4 a.C. – 30 d.C.) Nacimiento y Primeros Años La fecha de nacimiento de Jesús no se conoce con certeza. Según el Evangelio de Mateo, debe haber nacido en los últimos años del reinado del rey Herodes, es decir, se acepta que su nacimiento ocurrió entre el 4 y el 6 a.C. porque tuvo que haber nacido antes de la muerte de Herodes en el 4 a.C. El Evangelio de Lucas sitúa su nacimiento en el período del censo realizado por el gobernador de Siria, Quirino (6-7 d.C.). Estas cronologías contradictorias muestran que los Evangelios llevan más mensajes teológicos que una cronología histórica precisa. Jesús creció en la ciudad de Nazaret, en la región de Galilea, como hijo del carpintero José y María. Criado en una familia judía, Jesús asimiló profundamente la Torá y la tradición profética. Al llegar a los 30 años, comenzó su ministerio público al ser bautizado por Juan el Bautista. Ministerio Público y Enseñanzas El servicio público de Jesús duró aproximadamente de dos a tres años. Viajando por las regiones de Galilea y Judea, predicó que se acercaba "el Reino de Dios", transmitió enseñanzas a través de parábolas y sanó a los enfermos. En sus enseñanzas, había un mensaje radical que desafiaba a las autoridades religiosas oficiales de la época (fariseos y saduceos): el amor de Dios, la compasión, el perdón y la justicia social. Reunió a sus doce apóstoles (discípulos) y los encargó de difundir sus enseñanzas. La Creencia en la Crucifixión y Resurrección La creciente popularidad de Jesús inquietó tanto a los líderes religiosos judíos como a la administración romana. El gobernador romano de Judea, Poncio Pilato, lo acusó de incitar a la rebelión contra Roma y lo condenó a la crucifixión entre los años 30-31 d.C. Sus seguidores afirmaron haber sido testigos de su resurrección tres días después de su muerte, y esta creencia se convirtió en el dogma fundamental del cristianismo. Segundo Período: Tradición Oral y Primeros Documentos Escritos (30 d.C. – 70 d.C.) La Dominación de la Tradición Oral En el primer período después de la muerte de Jesús, sus palabras y relatos sobre su vida se transmitieron principalmente a través de la tradición oral. Los apóstoles y los primeros seguidores difundieron las enseñanzas de Jesús, sus milagros y sus testimonios sobre la resurrección memorizándolos y contándoselos unos a otros. Esta tradición oral constituía la base de las actividades de culto y enseñanza de la primera comunidad cristiana en Jerusalén. La fiabilidad de la transmisión oral se aseguraba por la prevalencia de la cultura oral en esa época y por la repetición ritual de los relatos. Las Cartas de Pablo (50-65 d.C.) Los primeros documentos escritos del Nuevo Testamento no son los Evangelios, sino las cartas del apóstol Pablo. Aunque Pablo no vio a Jesús en persona, fue el misionero más eficaz que afirmaba que el Jesús resucitado se le había aparecido y que difundió el cristianismo entre los no judíos (gentiles). Las cartas de Pablo fueron escritas entre los años 50 y 65 d.C., aproximadamente 20-35 años después de la muerte de Jesús. Estas cartas contenían guías prácticas y debates teológicos dirigidos a comunidades eclesiásticas específicas, más que un libro sistemático de "Evangelio". Sin embargo, las cartas de Pablo jugaron un papel decisivo en la formación de la teología cristiana y en la difusión de interpretaciones sobre la identidad de Jesús. Inicio de la Redacción de los Evangelios (65-70 d.C.) A medida que la primera generación cristiana (los apóstoles que vieron a Jesús en persona) comenzaba a envejecer y morir, surgió la necesidad de poner por escrito la tradición oral. Esta necesidad resultó en la redacción del Evangelio de Marcos. Según la opinión académica actual, el Evangelio de Marcos es el primer Evangelio escrito, entre los años 65 y 70 d.C., y se ha convertido en una de las fuentes fundamentales para los Evangelios de Mateo y Lucas. El Evangelio de Marcos comienza con el bautismo de Jesús y tiene una narrativa breve y dinámica. Tercera Etapa: Evangelios Sinópticos y Fuentes Escritas (70 d.C. – 100 d.C.) El Problema Sinóptico y la Fuente Q Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas son denominados "Evangelios Sinópticos" (que pueden ser vistos juntos) debido a las grandes similitudes en contenido y estructura. Estas similitudes indican que estos tres Evangelios se basaron en una fuente escrita común o se beneficiaron mutuamente. La gran mayoría de los académicos acepta que Marcos fue el primero en ser escrito y que Mateo y Lucas utilizaron a Marcos, así como un documento perdido llamado Fuente Q (del alemán Quelle = fuente), que contenía las palabras de Jesús. Evangelio de Mateo (80-90 d.C.) El Evangelio de Mateo, probablemente fue escrito entre los años 80-90 d.C., en una gran comunidad judío-cristiana como Antioquía. Presenta a Jesús como el complemento de la tradición profética judía y un nuevo Moisés. Su genealogía se remonta hasta Abraham, enfatizando su identidad judía. El Evangelio de Lucas (85-95 d.C.) El Evangelio de Lucas, probablemente fue escrito entre los años 85-95 d.C., para una comunidad cristiana no judía. Lucas, con la precisión de un historiador, intenta ordenar los eventos cronológicamente y enfatiza que Jesús es el salvador universal al llevar su genealogía hasta Adán. Lucas también es el autor del libro de Hechos de los Apóstoles . El Evangelio de Juan (90-100 d.C.) El Evangelio de Juan es bastante diferente de los otros tres Evangelios Sinópticos. Utiliza un lenguaje teológico y simbólico, y revela más claramente la identidad divina de Jesús. Se cree que fue escrito entre los años 90-100 d.C., en las cercanías de Éfeso. Con la redacción del Evangelio de Juan, se completaron los cuatro Evangelios canónicos del Nuevo Testamento. Cuarta Etapa: Inicio del Proceso de Canonización y Textos Apócrifos (100 d.C. – 200 d.C.) Concepto de Canon y Primeras Listas “Canon” (en griego kanōn = regla, estándar), se refiere a la lista de libros que la iglesia cristiana considera sagrados y reconoce como autoridad. En los primeros siglos, las comunidades cristianas en diferentes regiones aceptaban diferentes escritos como textos sagrados. El proceso de canonización fue un esfuerzo por llegar a un consenso sobre qué libros fueron escritos por inspiración divina y tenían autoridad religiosa. Cada sección del Evangelio (4 Evangelios, Cartas, Hechos de los Apóstoles y Apocalipsis) era un libro por sí mismo en forma de rollo; fueron escritos en diferentes momentos, en diferentes lugares, para diferentes grupos de oyentes. Evangelios Apócrifos y Falsos En los primeros siglos, además de los cuatro Evangelios canónicos, circulaban numerosos textos evangélicos, cartas y revelaciones que se calificaban de apócrifos (ocultos, secretos) o falsos. Entre estos textos se encontraban el Evangelio de Tomás , el Evangelio de Pedro , el Protoevangelio de Santiago , el Evangelio de María y el Evangelio de Judas . Estos textos trataban temas que no se encontraban en los Evangelios canónicos, como la infancia de Jesús, la vida de María o enseñanzas secretas. Los padres de la Iglesia los rechazaron alegando que no tenían origen apostólico o que contenían enseñanzas heréticas. El Desafío de Marción (140-160 d.C.) Uno de los catalizadores más importantes en el proceso de canonización fue un teólogo llamado Marción de Sinope . Marción veía al Dios del Antiguo Testamento (creador, colérico, justo) como completamente diferente del Dios del Nuevo Testamento (misericordioso, lleno de amor) y sostenía que el Antiguo Testamento no era vinculante para los cristianos. Alrededor del 140-160 d.C., creó su propio canon evangélico: solo el Evangelio de Lucas (libre de elementos judíos) y las diez cartas de Pablo. Marción rechazó todos los demás escritos cristianos. Esta iniciativa de Marción llevó a la iglesia a actuar en la determinación de su propio canon oficial. La iglesia no solo se opuso a la lista de Marción, sino que también sintió la necesidad de definir qué libros eran realmente sagrados. El Canon de Muratori (170-200 d.C.) La lista de libros del Nuevo Testamento más antigua que ha llegado hasta nosotros es el Canon de Muratori . Este fragmento es una traducción al latín de un original griego que probablemente fue escrito en Roma alrededor del 170-200 d.C. La lista incluye los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas, Juan), los Hechos de los Apóstoles, las trece cartas de Pablo, la carta de Judas, las dos cartas de Juan, el Apocalipsis y los libros de la Sabiduría. También señala que algunos textos como el Apocalipsis de Pedro y el Pastor de Hermas podían leerse en las iglesias, pero no eran canónicos. El Canon de Muratori aprueba 23 de los 27 libros del Nuevo Testamento. Quinta Etapa: La Formación del Canon y los Concilios (200 d.C. – 400 d.C.) Determinación de Tres Criterios y en los siglos III y IV, la iglesia desarrolló tres criterios fundamentales para determinar si un libro era canónico: Apostolicidad: ¿El libro fue escrito por un apóstol (un discípulo directo de Jesús) o por alguien que tenía una relación cercana con un apóstol (por ejemplo, Marcos, era discípulo de Pedro; Lucas, de Pablo)? Ortodoxia: ¿La enseñanza del libro era consistente con la fe y la tradición general de la iglesia? Catolicidad: ¿El libro era utilizado en los cultos y en la enseñanza por la mayoría de la iglesia? Contribuciones de Orígenes y Eusebio En el siglo III, los padres de la iglesia como Orígenes de Alejandría y Eusebio de Cesarea realizaron estudios exhaustivos sobre los libros del Nuevo Testamento. Eusebio clasificó los libros en tres grupos: aceptados (homologoumena), discutidos (antilegomena) y falsos (notha). Entre los libros discutidos se encontraban Hebreos, Santiago, 2 Pedro, 2 y 3 Juan y el Apocalipsis. Concilio de Nicea (325 d.C.) y Malentendido Según una creencia errónea común en la cultura popular, el Concilio de Nicea de 325 d.C. estableció el canon del Nuevo Testamento o eligió entre los Evangelios. Sin embargo, esto no es históricamente correcto . La verdadera agenda del Concilio de Nicea era resolver la controversia arriana sobre la naturaleza divina de Jesús y formular el Credo de Nicea . El concilio no tomó ninguna decisión sobre qué libros debían incluirse en la Biblia, ni discutió este tema. Lo que el concilio no votó, ni siquiera discutió, fue la canonización de los Evangelios. La Carta Pascual de Atanasio (367 d.C.) La primera lista definitiva del canon del Nuevo Testamento se encuentra en la 39ª Carta Pascual del obispo de Alejandría Atanasio en 367 d.C. . Atanasio enumeró en esta carta los 27 libros del Nuevo Testamento tal como los conocemos hoy y afirmó que ningún otro libro debía ser considerado sagrado. Esta lista fue ampliamente aceptada tanto en las iglesias de Oriente como de Occidente. Concilio de Cartago (397 d.C.) El canon del Nuevo Testamento fue